¿Soy la única que ve el elefante rosa?
Y quién soy yo???
A veces me hago esta pregunta, quién soy, soy una persona buena, de fiar, amable, extrovertida? o soy todo lo contrario, una persona mala, criticona, mentirosa, traicionera???
Creo que soy esas dos personas, tengo algo de ángel y algo de diablo. Reconozco que con el paso de los años, he ido enterrando el lado diablo en lo más hondo de mi ser, allá donde nunca pueda oírlo ni sentirlo, aunque a veces no se cómo consigue asomar por la retina y se cuela en mi cerebro.
No me gusta, es algo de mí que odio, que está instalado en mi genética y no puedo deshacerme de él. Cada vez que asoma me doy cuenta de a quién me recuerda y lo odio, lo odio porque yo no soy así, no quiero ser así, no quiero ser como "ella"(la narcisista), mala y despiadada, interesada en un sólo fin, su bienestar. A "Ella" nunca le importó mentir, maltratar, enmascarar, hacer teatro, con tal de conseguir sus objetivos.
Y crecí entre actuaciones y vaivenes que no entendía, ahora te acaricio porque me están mirando, cuando lleguemos a casa ya te daré tu merecido por ser mala niña y dejarme quedar mal.
Fue una infancia traumática, siempre entre actuaciones macabras que no entendía.
Su poder era tal, que me tenía anulada por completo, estaba acostumbrada a sentirme culpable, ¿CULPABLE PORQUÉ?
Pues culpable por nada, pero ella me hacía sentir así, siempre debiéndole pleitesía, siempre pendiente de no ser mala niña.
Por Dios, fue tan agotador que acabé tan desgastada, perdí tanta piel en todos estos años, que ya no tengo color, ya no siento, soy inmune al tacto y me hice dura, tan dura por fuera que mi caparazón se está resquebrajando y está empezando a salir todo el dolor que guardé en mis adentros. Años y años de dolor que no dejé salir y ahora no puedo remediarlo, afloran como un volcán en erupción y devastan todo cuanto encuentra a su paso.
Ya no importa si soy mala niña, ahora soy yo, y ¿quién soy yo? una mujer hoy día que no sabe encauzar sus sentimientos, que es incapaz de controlar la ira, el miedo, que tiene sed de venganza, y se quema por dentro con su propia bilis.
De vez en cuando soy la otra, el ángel piadoso, que se da cuenta de con la ira no se llega a buen puerto. Entonces recapacito y me doy cuenta de la estela de destrozos que he dejado a atrás y la veo a "Ella" riendo a carcajadas y diciendome "NUNCA SERÁS NADA EN ESTA VIDA SIN MÍ" y me duele tanto, tanto, que sólo pienso en correr y correr, huir, desaparecer.
No quiero verla, no quiero hablarle, NO LA QUIERO EN MI VIDA, porque prefiero ser loca y salirme del tiesto, no respetar las reglas, ser mala niña y seguir señalando al elefante rosa que hay en la sala y nadie quiere ver.
Por más vueltas que le doy, nunca conseguiré sacar al demonio de mi cabeza, porque su genética está en mí, su maldita herencia genética es como una bomba de relojería con la que tengo que vivir día a día.
Aunque me suelte de tus garras MADRE nunca me dejarás vivir libremente.
"Entonces recuerdo que yo fui quien puso distancia entre nosotras, escapé para salvar mi vida, aunque luego entendí que podía estar a años luz de su presencia pero su voz seguía sonando en mi cabeza…la escuchaba en los probadores de las tiendas: “nada te queda bien porque no tienes mi elegancia” ; la escuchaba cada vez que había algún evento importante en mi vida: ” estás destinada a fracasar”, ” a nadie le interesa escucharte, nadie quiere perder su tiempo contigo”, “eres una inútil”…decidí ignorar su voz, y confieso que me tardé años en lograrlo… a veces la escucho, pero aprendí a identificarlo y a vivir con eso."
Fuente: W.Jimenez "Amor Distorsionado"



Comentarios
Publicar un comentario